El ganadero madrileño, Agustín Montes, descubre una bonita historia en la semana en la que lidia una novillada en Toledo en favor del Hospital de Parapléjicos de Toledo
El toro son momentos, anécdotas, vivencias e historias que no esperabas conocer. Una de ellas es la que Agustín Montes, ganadero de Montealto, ha descubierto esta semana en una entrevista con la Plaza de Toros de Toledo, a escasos días de lidiar una novillada allí.
«Con un cariño especial voy a esta novillada» comienza diciendo el ganadero madrileño y es que, un hermano suyo estuvo meses ingresado en este hospital toledano, referencia a nivel mundial en el tratamiento de pacientes con graves lesiones medulares. El primer agradecimiento «viene por el trato recibido tanto por mi hermano como por toda la familia durante ese tiempo».
Sin embargo, uno de los días, Agustín Montes entró en el despacho del doctor «y vi fotos de caballos en las paredes», a lo que no le quedó más remedio que preguntarle «¿es usted aficionado al campo?». Además de por interés en saber si esto sería así, hablaba con él par «ganarme su simpatía».
Otro día, hablando de toros «me comentó que una vez al año llevaba a los chicos parapléjicos a un tentadero en lo de don Francisco Medina». Agustín estaba iniciando su ganadería y le dijo que quería conocer a «Paco Medina», así que el doctor organizó una comida con los dos. Según cuenta el ganadero madrileño, «en menos de una hora ya habíamos firmado la compra de 60 vacas para mi casa».
En resumidas cuentas, por agradecimiento al trato recibido y por la relación de amistad surgida entre el doctor, Francisco Medina y Agustín Montes, el sábado va a ser un día espacial para Montealto.
El cartel lo componen Marco Pérez y Pedro Rufo, que debuta con picadores, con seis novillos de Montealto. Festejo en beneficio del Hospital de Parapléjicos de Toledo.






