El toro, desde que nace hasta los 5 años, va desarrollando una serie de cambios morfológicos y de comportamiento hasta llegar a lidiarse

A la hora de hablar del futuro en la ganadería, hay que diferenciar entre machos y hembras. Los machos, entre los 3 y los 5 años se lidian en las plazas. Sin embargo, las vacas se tientan en el campo y se pueden dejar como madres en la casa. Así mismo, también hay machos que se quedan de sementales pero el número es más reducido que el de hembras.

Siguiendo como guía la información publicada en la página web de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia, la división por edades del toro de lidia y sus diferentes comportamientos son los siguientes:

  • Añojo (1-2 años). En esta etapa se desarrolla el sistema digestivo rumiantes y en los machos se desarrollan los caracteres sexuales secundarios.
  • Eral (2-3 años). Durante esta etapa de su vida comienza el crecimiento de los cuernos. Además, en esta edad se inicia la lidia en plazas.
  • Utrero (3-4 años). Comportamiento medianamente pacífico en el campo, moviéndose más despacio y rumiando un mayor número de horas. A esta edad comienzan las peleas fuertes entre integrantes de cada cercado.
  • Cuatreño y cinqueño (4-5 años). Animal ya considerado adulto, cada vez más solitario. La alimentación es más abundante. Numerosas peleas y jerarquías de grupos consolidados. Hay un gran desarrollo de la musculatura y la cobertura de grasa.

Además de las vacas, hay machos que también se tientan en el campo. Suele ser en la etapa de utrero y si son aprobados, se quedarán de sementales en la ganadería.