La ganadería madrileña reedita premio en la que se está convirtiendo una de sus plazas talismán en las últimas temporadas. El novillo premiado recayó en manos de Mario Vilau

El pasado jueves 24 de septiembre se celebró en Algemsí la novillada picada en la que estaban anunciados Mario Vilau y Juan Alberto Torrijos con la ganadería San Isidro. Este hierro madrileño volvía tras alzarse en la edición pasada con el premio al mejor novillo.

El novillero catalán cortó las dos orejas y dio una vuelta al ruedo; por su parte, el novillero local , Juan Alberto Torrijos, cortó un apéndice de cada uno de sus novillos.

El primero de la tarde fue el novillo «Formidable» Nº11 y le correspondió en suerte a Vilau. Un animal que según Raúl Tenorio, ganadero de San Isidro «el novillo lo tuvo todo, se entregó, tuvo fijeza, humillación, poder, transmisión y profundidad» y como recalca «todo lo que uno busca como ganadero».

Se reencontró con Algemsí tras triunfar el año pasado y con la presión de saber que este año llegaba como una de las apuestas ganaderas para los aficionados. Una plaza en la que «los aficionados te hacen sentir como en casa desde la primera vez que fuimos, he hecho amistades en el pueblo que traspasan el mundo del toro y el animal que yo crío, tiene las características que gustan allí».

Como es normal no hay nada cerrado pero casi con total seguridad se puede afirmar que la ganadería San Isidro será una de las elegidas en el elenco ganadero de la Feria de Algemesí 2027.